El video es una postal de cada uno de nosotros, en mayor o menor medida a todos nos han afectado las nuevas tecnologías. Hoy me observo a mi misma, y muchas de mis acciones a lo largo del día están conectadas con ella: contestar un mensajito, mirar los mails, es lo básico. Si experimentaste el contacto cercano con una tablet, hacés muchas más actividades y ya no se vuelve atrás...; entonces también podés leer un libro, skipear con tus hijos, buscar algo por intenet, leer el diario, mirar un video, partcipar en alguna red social y con los telefónos celulares..,¡ya casi no hablamos!, escribimos, sacamos fotos, bajamos mails.
El problema sucede cuando no tenemos internet, o se te cae una cuenta...y no recordás la contraseña (de todas las que tenés...). En mi caso, mis hijos (ya todos adultos) son mis guías, mis técnicos, y muchas veces no comprendo cómo lo arreglaron... y aprendí a pedir y aceptar mis propias
Tengo la misma impresión, Carolina: no hay vuelta atrás, so pena de convertirse en estatua de sal. Te acordás?
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLo comparto totalmente, lamentablemente nosotros somos e otra era, avanzamos lentamente, mientra que nuestros alumnos, nuestros hijos, nacieron con la tecnología. Por suerte tenemos una profesión que nos obliga a mantenernos actualizados, y me encanta, y es verdad no hay vuelta atrás
ResponderEliminarCarolina, comparto al igual con mis compañeras lo que mencionas "no hay vuelta atras". A partir de mi adolescencia crecí practicamente con la tecnología y aun hoy en dia muchas cosas me superan.
ResponderEliminarPero es algo que no se puede dejar.
Saludos!